Cambiar la política energética es una urgencia en España

Juan Velarde es un economista español, consejero en el Tribunal de Cuentas y Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales y experto en el estudio del Estado del Bienestar. Además de advertir recientemente por activa y por pasiva sobre la asfixia por obesidad a la que está abocado el sistema público español, el otro día habló de energías. Así lo contaba elcomerciodigital.com.

Juan Velarde cree que España debe afrontar con valentía el debate energético para dejar de ser un país dependiente de los recursos procedentes del exterior que encarecen el producto y constituyen un obstáculo más para salir de la crisis. Piensa que el carbón no puede ser una pieza esencial en el mapa energético español, aunque se mostró partidario de defenderlo como producto nacional que es. El economista asturiano hizo estas reflexiones en el marco de la conferencia que ofreció ayer, en el Ateneo Jovellanos de Gijón, bajo el título ‘Problemas acuciantes de la política económica española’.

Para salir de la actual coyuntura adversa, Velarde considera que hay que hacer cambios sustanciales en diversos ámbitos que, por miedo a la reacción de la sociedad, no se abordan con la debida valentía. Cambiar la actual política energética, según apuntó, es una de las urgencias que debe abordar España. En ese horizonte, Velarde piensa que hay sitio para el carbón, pero como un recurso «complementario» a la energía nuclear. Prescindir de su valor como energía nacional, aseguró, es preocupante. No obstante, recuerda que se trata de un producto «caro» cuyo futuro depende del resultado de la negociación que se produzca en el marco europeo.

El Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales de 1992 advierte de que el carbón debe hacer frente a la «mala prensa» que se ha generado en torno a su carácter contaminante. Una circunstancia ésta, indicó, que contradice la defensa que el Gobierno español hace de la lucha contra el cambio climático. «Con su discurso hace un flaco favor al carbón», señaló, al tiempo que reclamó para Asturias el uso de las nuevas tecnologías que permitan un mejor aprovechamiento del carbón. Con respecto a la polémica suscitada por el recurso que plantean las eléctricas al decreto en defensa del sector carbonífero, Velarde justifica la actuación de las empresas que han visto, afirmó, como es el Estado quien tarifa el precio de la energía. «Es lógico que chillen», añadió. La decisión de Castilla y León de imponer un canon a las compañías eléctricas para compensar el daño que puede provocarle al carbón es, en opinión de Velarde, «algo disparatado». «Si les ponen un canon todavía estarán en peores condiciones y eso encarecerá todo», alerta el economista asturiano.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Noticias y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

4 respuestas a Cambiar la política energética es una urgencia en España

  1. dustin dijo:

    Acabo de llegar a este blog a partir de tu comentario sobre el (según tú) inexistente cambio de chaqueta de Aznar y, aunque a juzgar por los comentarios que tienes o bien no te visita nadie o bien no dejas pasar ni un comentario (lo que diría mucho sobre tus ideas sobre las “dictaduras”), no deja de sorprenderme cómo puedes contradecirte y mantener tu propio cinismo.

    Entiéndeme, no es que me sorprenda tu opinión, lo que me sorprende es que no pongas a Aznar de vuelta y media por su cambio de chaqueta. Se ve que tus ídolos seguirán siéndolo hagan lo que hagan… igual que les ocurre a las quinceañeras con sus ídolos musicales.

    Cambiar la política energética es urgencia en España y en el mundo, pero no tanto por lo que tú crees sino porque, en realidad, estamos abocados a un mundo con cada vez menos energía disponible. Te sugiero que busques información sobre el pico del petróleo y la situación en cuanto al combustible nuclear.

    • Dictadura Verde es un blog joven que crece gracias a gente como tú que finalmente se anima a discutir sobre el tema en lugar de desecharlo por defecto.

      No sé de dónde te sacas eso de que Aznar es mi ídolo. Entenderás que los que no comulgamos con la doctrina verde no tengamos muchas más cabezas visibles con las que sentirnos identificados. Es más…busca más blogs como este.

      Te invito a leer la intervención de Aznar en la presentación del libro de Vaclav Klaus (Planeta azul, no verde), y a que te pases de nuevo por este blog para señalar dónde encuentras un cambio de chaqueta tan evidente con respecto a su postura actual.

      Está en este enlace:
      http://www.elpais.com/elpaismedia/ultimahora/media/200810/22/sociedad/20081022elpepusoc_2_Pes_PDF.pdf

      • dustin dijo:

        En mi opinión, hay que hacer gala de un alto nivel de cinismo para pasar de oponerse abiertamente a dedicar recursos ahora a resolver un problema que quizá, o quizá no, tenga el ser humano dentro de un par de centenares de años a presidir una organización que urge a actuar ahora para adaptarnos a las consecuencias del cambio climático.

        Quizá para ti todo es muy coherente, pero una persona racional pensaría que entre una postura y otra media un abismo. Para empezar, urgir en la necesidad de adaptarnos presupone una aceptación implícita no sólo de que, efectivamente habrá problemas (se elimina el “quizá o quizá no”) sino que, además éstos serán en un plazo de tiempo relativamente corto (reduce el “centenar de años” a unos pocos o alguna decena de años).

        Por otra parte, no dejan de ser curiosas las alusiones a científicos y a la manera que, según Aznar, actúan los científicos. Sobre todo la contradicción entre esto y su autodeclaración de “no científico” ni “experto” en nada.

        Al parecer la “duda razonable” debe ser un campo en el que cada cual elige libremente la versión científica que abrazar… aunque no lo haga con ningún tipo de razonamiento científico y demostrando que desconoce absolutamente los fundamentos básicos de la Ciencia y el método científico.

        Por más que pueda molestar a los autoerigidos guardianes de la libertad, la labor de la Ciencia no es abrir debates sino cerrarlos. Es despejar las dudas razonables y para ello se han de demostrar las teorías y parte del camino consiste en buscar consensos.

        En cualquier caso, el hecho de que una teoría no esté plenamente demostrada no significa que lo contrario sea cierto y, una vez realizadas demostraciones a cierto nivel, seguir cuestionándose las cosas apoyándose en supuestos errores de alguna previsión realizada sobre un modelo concreto sin que ello afecte a las cuestiones de fondo para, a partir de ahí, alegar que existen “dudas razonables” y sostener la idea preconcebida a priori, no es científico sino una curiosa concepción instrumentalista del método científico.

        En el caso del origen antropológico del cambio climático y sus posibles efectos adversos hay muchos más datos, consenso y estudios a favor de esta tesis que de la contraria… Agarrarse a la duda razonable para negar todo lo que no va contra los intereses de uno se parece más al método jurídico que al científico. En cualquier caso, el hecho de que exista una “duda razonable” debería valer en los dos sentidos y, en previsión del posible riesgo y sus terribles consecuencias (a las que ahora Aznar quiere que nos adaptemos), la reducción de emisiones sería un mal menor.

        Parafraseando a Aznar, entiéndeme bien, no soy ni de lejos lo que en tu blog tanto criticas, pero resulta cargante que los discursos neocon aludan tanto a la libertad mientras nos dicen qué es lo que debemos pensar y qué es lo que debemos denostar. Si lees detenidamente toda la intervención de Aznar intentando liberarte de prejuicios verás que en ningún momento se utiliza más argumento contra las posturas opuestas que el situarlas en la esfera de los “destructores de la libertad” con evidentes comparaciones capciosas.

        No puedo estar más de acuerdo con Aznar, y tal como sugiere en alusión al autor de libro en cuestión, situar la “duda razonable por delante de lo políticamente correcto” es un ejercicio de pensamiento crítico necesario, como también debe ser anteponer la “duda razonable” a las opiniones de Aznar y del autor del libro cuando, sin aportar ni un sólo dato ni contrastar nada sitúan a quien aboga por la reducción de las emisiones de CO2 como partidario de la destrucción de la libertad.

        Por cierto, tampoco te equivoques conmigo, yo no creo que la Tierra esté en peligro, somos nosotros los que lo estamos, la Tierra y gran parte de la biodiversidad nos sobrevivirá sin duda.

        P.D. sobre los motivos más que “razonables” de Aznar para abrazar la causa de la adaptación ya te he dejado caer algo, pero te iré comentando más..

        P.D.2. Perdona por repetir parte de este comentario donde se supone que debería estar… o perdona por meterlo aquí como off-topic.

      • Me gusta tu mención al uso de un ‘método jurídico’ de la ciencia, y querría añadir el ‘método político’ en el que la ciencia se instrumentaliza, se fomenta el progreso en direcciones que interesan y se obvia la existencia de debate en otras. La ciencia es un invento fnatástico, no me malinterpretes, pero es tan imperfecto como el resto de las actividades humanas.

        Conocerás La estructura de las revoluciones científicas, verdad?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s